Diferencias entre Artritis y Artrosis

septiembre 16, 2016 - by admin - in Fisioterapia, Noticias

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Tanto la artritis como la artrosis son patologías relacionadas con las articulaciones, que causan dolor y reducen la calidad de vida.

El termino artritis se refiere a una inflamación (como todas las patologías terminadas en –itis) de la membrana sinovial que recubre las articulaciones. Aunque existen distintos tipos de artritis (infecciosa, reactiva, reumatoide, a causa de un traumatismo…) según la causa que la haya provocado. Nosotros nos referiremos en este artículo, por su carácter crónico, a la Artritis Reumatoide (AR).

El termino artrosis (osteoartritis) esta directamente relacionado con el desgaste de la articulación por envejecimiento de la misma.

La AR afecta a más mujeres que a hombres en una proporción de 3 a 1 mientras que la artrosis suele presentarse por igual en ambos sexos. La artritis por causas autoinmunes puede aparecer desde edades tempranas aunque lo más común es que la AR afecte a mujeres de mediana edad mientras que la artrosis afecta a personas de edad más avanzada.

A pesar de que su origen es diferente, en ambos casos pueden aparecer disminución del rango de movimiento de las articulaciones, rigidez (sobre todo matutina cuando se comienza a padecer la enfermedad) y dolor. La rigidez en el caso de la artritis mejora con el moviendo y en el caso de la artrosis mejora con el reposo.

El tratamiento en el caso de la artritis dependerá de su origen, pero suelen utilizarse corticoides, antiinflamatorios y analgésicos y en el caso de las artritis de origen autoinmune fármacos biológicos. En el caso de la artrosis, no hay una cura, ya que es degenerativa: simplemente podemos tratar de reducir el dolor con fármacos antiinflamatorios.

En ambos casos es importante el ejercicio físico regular, siempre atendiendo a las necesidades personales de cada paciente y llevado a cabo por un profesional. La actividad física en pacientes de artritis y artrosis puede ayudar a retrasar el envejecimiento del cartílago y el dolor de las articulaciones, aumentar la fuerza muscular y la densidad ósea, mejorar el rango de movilidad de las articulaciones, disminuir la depresión y mejorar el estado de ánimo.

En el caso de la artritis  reumatoide son tres los tipos de ejercicios recomendados:

  • Ejercicios de elongación o de amplitud de movimiento que ayudan a mantener el movimiento de las articulaciones y a aliviar la rigidez.

 

  • Ejercicios de fortalecimiento que ayudan a mantener o a aumentar la fuerza muscular.

 

  • Ejercicios aeróbicos que ayudan a mantener la resistencia, a fortalecer el corazón y los pulmones y a disminuir la fatiga.

Por ejemplo:

Caminar (incluyendo sacar a pasear al perro), Andar en bicicleta, Bailar, Hacer ejercicios en el agua…

Es importante saber si la cantidad de ejercicio es la correcta para no sobrecargarnos. Si comienza a tener más dolor de lo habitual al realizar los ejercicios o si continua sintiendo dolor dos horas después de haberlos terminado esto puede ser síntoma de que debemos reducir el ritmo o la intensidad de nuestro programa de ejercicios.

En cuanto al ejercicio físico recomendado en casos de artrosis, hay que tener en cuenta que el ejercicio puede llegar a ser contraproducente ya que puede aumentar el desgaste del cartílago, pero teniendo esto en cuenta es bueno realizar ejercicio dentro de nuestras posibilidades.

Evidentemente, si el estado de la degeneración articular a superado un límite (la articulación duele cada vez que se mueve) en ese caso no podemos realizar un ejercicio físico moderado como sería conveniente  pero no por ello debemos reducir nuestra actividad al mínimo.

En estos casos debemos pensar en ejercicios menos agresivos como bicicleta sobre todo, en caso de artrosis de rodilla,  natación.

El ejercicio físico siempre es un buen aliado para prevenir y mejorar la artrosis articular, ya que estimula procesos metabólicas de regeneración y fortalecimiento óseos, mejorar el tono muscular, aumenta el volumen y capacidad de nuestros tendones y hacen que perdamos peso y por tanto nuestras articulaciones tengan que soportar menor carga mecánica.

En cualquier caso, ya se padezca artritis o artrosis, después de realizar ejercicio físico suave es un buen momento para aplicar frío / crioterapia a la articulación, sobre todo en caso de que aparezca inflamación después de la actividad física.

El equipo de KiddoSalud puede diseñar un programa de ejercicios personalizado específicamente para usted. No dude en ponerse en contacto con nosotros a través de nuestro teléfono 605.097.201 o de nuestro formulario de contacto. Estaremos encantados de poder ayudarle.

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